Cuidados, riego, luz y consejos para Siempreviva en Floravia.
El Limonium celticum, conocido como lavanda de mar celta, es una planta perenne de pequeño tamaño, nativa de las costas atlánticas de Europa. Se caracteriza por sus tallos finos y ramificados que sostienen delicadas flores de color malva o lila pálido, formando nubes etéreas. Es ideal para jardines costeros, rocallas o para aportar un toque silvestre y etéreo a bordes de caminos.
Costas del Atlántico de Europa Occidental, desde el sur de Gran Bretaña hasta la Península Ibérica.
Requiere pleno sol para una floración abundante y un desarrollo vigoroso. Prefiere suelos bien drenados, arenosos o pedregosos, tolerando la salinidad y la pobreza de nutrientes. El riego debe ser escaso una vez establecida, ya que es muy resistente a la sequía; el exceso de humedad puede ser perjudicial. Evite el trasplante frecuente, ya que su sistema radicular es sensible a las perturbaciones.