Cuidados, riego, luz y consejos para Salvia de Jerusalén en Floravia.
También conocida como: oreja de liebre.
La Phlomis fruticosa, también conocida como Salvia de Jerusalén, es un arbusto perenne de hoja perenne originario de la región mediterránea, apreciado por su follaje aterciopelado de color verde grisáceo y sus llamativas espigas de flores amarillas brillantes que aparecen en primavera y verano. Su porte denso y redondeado, junto con su resistencia a la sequía, la hacen ideal para jardines de rocalla, bordes soleados o como planta de bajo mantenimiento en paisajes mediterráneos. Atrae a polinizadores y añade un toque rústico y vibrante.
Región mediterránea (Europa del Sur y Oriente Medio)
Requiere pleno sol para una floración óptima y un crecimiento saludable. Es muy tolerante a la sequía una vez establecida, por lo que el riego debe ser escaso, permitiendo que el sustrato se seque completamente entre riegos para evitar el encharcamiento. Prefiere suelos bien drenados, incluso pobres o arenosos; un sustrato universal con arena o perlita es adecuado. Evite el exceso de riego, ya que es el error más común y puede provocar la pudrición de la raíz.