Salvia de Jerusalén (Phlomis fruticosa)

Cuidados, riego, luz y consejos para Salvia de Jerusalén en Floravia.

También conocida como: oreja de liebre.

Salvia de Jerusalén

Ficha rápida

Sobre el Salvia de Jerusalén

La Phlomis fruticosa, también conocida como Salvia de Jerusalén, es un arbusto perenne de hoja perenne originario de la región mediterránea, apreciado por su follaje aterciopelado de color verde grisáceo y sus llamativas espigas de flores amarillas brillantes que aparecen en primavera y verano. Su porte denso y redondeado, junto con su resistencia a la sequía, la hacen ideal para jardines de rocalla, bordes soleados o como planta de bajo mantenimiento en paisajes mediterráneos. Atrae a polinizadores y añade un toque rústico y vibrante.

Origen

Región mediterránea (Europa del Sur y Oriente Medio)

Consejos de cuidado

Requiere pleno sol para una floración óptima y un crecimiento saludable. Es muy tolerante a la sequía una vez establecida, por lo que el riego debe ser escaso, permitiendo que el sustrato se seque completamente entre riegos para evitar el encharcamiento. Prefiere suelos bien drenados, incluso pobres o arenosos; un sustrato universal con arena o perlita es adecuado. Evite el exceso de riego, ya que es el error más común y puede provocar la pudrición de la raíz.

Cómo salvar Salvia de Jerusalén si se está muriendo

Señales de alarma
Hojas amarillas, caídas o marchitas. Tallos blandos o ennegrecidos. Raíces blandas y oscuras. 🌿
Primeros auxilios
Retira hojas y tallos dañados. Revisa el sustrato. Trasplanta si hay pudrición de raíz.
Error que la mata
Exceso de riego, sobre todo en invierno o en suelos pesados. No soporta el encharcamiento.
¿Tiene salvación?
Sí, si actúas rápido. Es bastante resistente. Asegura buen drenaje y sol.

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