Cuidados, riego, luz y consejos para Velo de novia en Floravia.
También conocida como: gisófila.
La Gypsophila petraea, conocida comúnmente como velo de novia alpino, es una encantadora planta perenne de bajo crecimiento que forma una alfombra densa de pequeñas flores blancas o rosadas pálidas en verano. Su aspecto delicado y etéreo la hace perfecta para rocallas, bordes de caminos o como cobertura del suelo en jardines alpinos. Aporta una textura suave y un toque de ligereza a cualquier composición.
Montañas de Europa central y meridional, especialmente en los Alpes y los Cárpatos.
Prefiere una exposición a pleno sol y un suelo bien drenado, preferiblemente arenoso o con grava, ya que es susceptible a la pudrición de la raíz en suelos pesados y húmedos. El riego debe ser moderado, permitiendo que el sustrato se seque entre riegos, especialmente en invierno. Evita el exceso de humedad alrededor del cuello de la planta, ya que es su error más común y puede llevar a su declive. No requiere mucha fertilización.