Carraspique (Iberis procumbens)

Cuidados, riego, luz y consejos para Carraspique en Floravia.

Carraspique

Ficha rápida

Sobre el Carraspique

El Carraspique (Iberis procumbens) es una planta perenne de bajo crecimiento, ideal para cubrir suelos y rocallas. Sus densas matas de hojas pequeñas y perennes se cubren en primavera de abundantes flores blancas, creando un efecto de "nieve" muy atractivo. Es perfecta para bordes, jardines de rocas o como tapizante en zonas soleadas, aportando un toque de frescura y luminosidad.

Origen

Europa del sur, específicamente la cuenca mediterránea.

Consejos de cuidado

Requiere pleno sol para una floración óptima y prefiere suelos bien drenados, incluso pobres o calcáreos. El riego debe ser moderado, permitiendo que el sustrato se seque entre riegos, ya que es sensible al exceso de humedad, especialmente en invierno. Un error común es plantarla en sombra parcial o suelos arcillosos, lo que puede llevar a una floración escasa y pudrición de las raíces. Poda ligera tras la floración para mantener la forma y estimular nuevo crecimiento.

Cómo salvar Carraspique si se está muriendo

Señales de alarma
Hojas amarillentas o marchitas, tallos blandos, falta de floración o flores caídas.
Primeros auxilios
Revisa el drenaje y la humedad. Retira flores y hojas secas. Poda tallos dañados.
Error que la mata
Exceso de riego causa pudrición de raíces; falta de sol debilita la planta.
¿Tiene salvación?
Sí, si la pudrición no está muy avanzada y corriges las condiciones.

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