Cuidados, riego, luz y consejos para Carraspique en Floravia.
El Carraspique (Iberis procumbens) es una planta perenne de bajo crecimiento, ideal para cubrir suelos y rocallas. Sus densas matas de hojas pequeñas y perennes se cubren en primavera de abundantes flores blancas, creando un efecto de "nieve" muy atractivo. Es perfecta para bordes, jardines de rocas o como tapizante en zonas soleadas, aportando un toque de frescura y luminosidad.
Europa del sur, específicamente la cuenca mediterránea.
Requiere pleno sol para una floración óptima y prefiere suelos bien drenados, incluso pobres o calcáreos. El riego debe ser moderado, permitiendo que el sustrato se seque entre riegos, ya que es sensible al exceso de humedad, especialmente en invierno. Un error común es plantarla en sombra parcial o suelos arcillosos, lo que puede llevar a una floración escasa y pudrición de las raíces. Poda ligera tras la floración para mantener la forma y estimular nuevo crecimiento.