Cuidados, riego, luz y consejos para Malva silvestre en Floravia.
También conocida como: malva común, panecillo, quesillo.
Ficha rápida
Familia: Malvaceae
Dificultad: Fácil de cuidar
Riego: cada 7 días
Luz: Media sombra
Temperatura: 10–30 °C
Sobre el Malva silvestre
La Malva sylvestris, conocida popularmente como Malva común o Malva silvestre, es una herbácea perenne de la familia Malvaceae, apreciada por sus vistosas flores púrpuras con venas más oscuras. Alcanza alturas de 60-120 cm y presenta hojas lobuladas. Es ideal para jardines de estilo campestre, borduras o como planta medicinal, aportando un toque rústico y natural.
Origen
Europa, Asia y el norte de África
Consejos de cuidado
Prefiere exposición a pleno sol o semisombra y es muy tolerante a diferentes tipos de suelo, aunque se beneficia de sustratos bien drenados. El riego debe ser moderado, permitiendo que la capa superior del sustrato se seque entre riegos, y es bastante resistente a la sequía una vez establecida. Evita el encharcamiento, ya que puede provocar la pudrición de la raíz, y realiza una poda ligera después de la floración para estimular un nuevo crecimiento y floración.
Cómo salvar Malva silvestre si se está muriendo
Señales de alarma
Hojas amarillentas o marrones, marchitas y blandas; tallos débiles y caídos. Puede haber moho en la base.
Primeros auxilios
Revisa el drenaje. Si está en maceta, trasplanta a una con buen drenaje y sustrato ligero. Si está en tierra, mejora el suelo con materia orgánica. Reduce el riego drásticamente. Retira las partes afectadas.
Error que la mata
El exceso de riego es su mayor enemigo. La malva detesta el encharcamiento, que pudre sus raíces rápidamente. También el suelo pesado y poco drenado.
¿Tiene salvación?
Sí, si actúas rápido y el daño no es irreversible. Corta lo podrido, mejora el drenaje y sé muy prudente con el agua.